La otra constante que va a determinar si un motor eléctrico es “rapido y nervioso” o “grandote y tranquilo” es la constante que conocemos como Kv. Esta es, ni más ni menos, que las RPM a las que un motor sin hélice va a girar por cada voltio que le metamos. Esta Kv está determinada por el diseño interno del motor.
Por ejemplo, la Kv de un motor específico para ducted-fan puede rondar un valor de 3500; mientras que para girar una hélice grande de un modelo a escala se usarán motores de Kv baja, hasta 550.
Hay que subrayar, no obstante, que la Kv nos da noticia del diseño básico del motor; pero las RPM en vuelo van a depender también del tamaño de la hélice y del voltaje con que alimentemos el motor.
Si ponemos una hélice demasiado grande a un motor de alta Kv y lo alimentamos con un montón de voltios, el motor simplemente no va a poderla mover, la corriente superará el limite admisible y se quemará el motor.
Del otro lado, poner una hélice demasiado pequeña a un motor con baja Kv no dañará el motor, simplemente obtendremos mucho menor empuje.
miércoles, 13 de febrero de 2008
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